martes, 16 de agosto de 2016

Carta de una Desconocida/Querido Diego, te abraza Quiela

 Hace poco leí Carta de una Desconocida de Stefan Zweig  y Querido Diego, te abraza Quiela de Elena Poniatowska. Ambas escritas a manera epistolar; una me gustó más que la otra; una es ficción, pero está tan bien escrita y tiene un personaje tan humano que casi casi juraría que lo escribió una mujer y no Zweig ; de la otra sé su nombre, Angelina Beloff, y fue alguien real, opacada, pisoteada, olvidada por una masa gigante, deforme, cruel de carácter pasional. Y por otro lado estoy yo, y mis sentimientos que se identificaron con estas mujeres...pero yo no cuento.
Carta de una Desconocida (1922)
Imagina que de un momento a otro te llega una carta, y te preguntas "¿Quién carajo envía cartas? si para eso está el gmail" pero bueno, tu curiosidad es peor que la de un gato y lo abres -porque tiene tu nombre pero no tiene remitente- y la lees y la lees y BAM!  En esta carta te confiesan amor, te confiesan una vida. ¿La vida de quién? la vida de alguien que ni recuerdas; porque así es el amor, está donde no lo vemos. La narradora -de quién nunca sabremos su nombre- nos cuenta sobre tu tierno amor infantil que con el paso del tiempo se torna obsesión. 
Querido Diego, te abraza Quiela (1978)
Aquí, Poniatowska a modo epistolar, recrea la vida de Angelina Beloff y -primera esposa- de Diego Rivera (pintor muralista).  En cada carta,  nos narra los 10 años que significó vivir al lado de Diego; desde que lo conoció, cuando tuvo su único hijo Dieguito, como a pesar de su propio talento como pintora, fue opacada por él, y dejándola en París en pobreza. A pesar del amor que profesan las cartas, Diego es presentado como cruel, infiel, déspota que nunca le responde, que envía dinero como quién da migajas. Sola la última carta -supongo es la que se basó la escritora- esta escrita por la propia Angelina Beloff. Ésta carta fue publicada en la biografía de Diego Rivera.
¿Por qué hago dos opiniones en una? Pues ¿cómo no compararlas? claro, son diferentes, pero tienen en común a dos mujeres, que aman en demasía y ciegamente, que hasta podría decir que se dejan pisotear en nombre del amor. Como siempre Zweig utiliza el psicoanálisis en sus personajes, el mínimo detalle, el mínimo sentimiento lo enaltece y es imposible no identificarse con ello. Con Poniatowska he conocido a una mujer, que teniéndolo todo, menos dinero, pudo brillar con luz propia. Tenia inteligencia, fuerza, pero siempre miraba su pasado, sumida en una depresión -eso pienso- lo anhelaba, aunque sentía que ya era el fin, la pleitesía por Diego la dominaba. Y yo me digo, y me pregunto ¿Qué merde tenía Diego Rivera que las traía locas?
Es que, estos pequeños libros nos muestra lo duro que es el amor no correspondido e ignorado. Hay un ensayo que se llama ¿Por qué nos duele el amor? -una amiga lo leyó y me dijo- que vivimos en una sociedad, desde que el mundo es mundo, que nos condiciona para sufrir por amor, que nos invita a anhelar un amor eterno, a enparejarnos, y llorar como si no hubiera un mañana y ¿Quién no ha sentido algo de lo que sintieron estas mujeres? Yo creo que estoy pasando por algo similar, se que pasará, pero lo que cuenta es lo que siento ahora, y lo que siento lo quiero expulsar, bebería para ahogar las penas, pero las bastardas aprendieron a nadar, así lo dijo Frida Kahlo que sufrió por este pinche Diego Rivera y lo repito y lo repito.
¿Alguien leyó estos libros? ¿Qué opinan?